miércoles, 23 de junio de 2010

Si te encontré, fue gracias al destino,
ese que nos mantuvo unidos sin razón y sin sentido.
Durante un tiempo fuimos felices.
Fuimos? Sí, porque reconocí en tu cara,
esa sonrisa que conseguias cuando te miraba.
Puedo decirte también que, durante un tiempo ambos sufrimos,
porque sentiamos que algo no estaba funcionando,
y así era.
Fue entonces aquella tarde fría de otoño que te alejaste de mi lado
y todavía estoy aquí preguntandome, porque?
Porque te fuiste sin darme un razón?
Porque seguiste como si nada y yo aquí perdidamente enamorada?
Estoy segura que en ese momento,
no tenía una razón concreta del porque,
pero cuando la tengas, sabras que yo ya no estaré aquí.
Porque yo ya me habré dado cuenta que esperarte fue en vano
Porque no volviste.
Claro está que son recuerdos hermosos los que viví con vos,
pero eso queda guardado en el cofre del corazón.
Hoy me decidí a dejar de pensar en tí,
no es que de un día para el otro te olvide,
solo es que intento no recordarte.
Hoy me decidí a dejar de sufrir, solo por mi bien.
Hoy me decidí a pensar en mi, para no pensar en tí.
Voy a dejarte ir y dejar entrar en mi vida nuevas iluciones,
que no dejaba entrar por mi maldito sufrimiento.
No es que deje de luchar, si no es que estoy dejandote ir.
Hoy la que toma fuerzas y te dice adiós, soy yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario