viernes, 21 de mayo de 2010

Seguir, de eso se basa la vida.
Seguir a pesar de que no haya salida.
Seguir, mantenerse en pie aunque tengas el alma;
mal herida.
Seguir, fallar, pero volver a intentarlo,
porque la primera vez ya habrás experimentado.
No importa si fallas otra vez,
lo importante es que te animaste.
En eso esta el problema, en animarse,
en CAMBIAR.
En tener miedo a perder, y por eso
quedarse atados a ese cordon que tira,
y así fracasar de nuevo.
Tenemos temor a cambiar, y que en ese cambio se desvanezca
absolutamente lo que alguna vez fue.
No importa si estamos mal, sufriendo, no cambiamos nada,
seguimos en la monotonía, por el simple hecho de no arriesgarse,
para no sentirse aún mas fracasados de lo común.
Y así se vive,
estamos como queremos,
estamos mal, porque queremos estar mal,
y no hacemos nada para evitarlo.
Por no cambiar perdí un montón de cosas,
por no arriesgar, le aposté todo al fracaso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario